Para personas que facturan
Facturas, declaraciones, buzón y constancia, al día desde el SAT y con tu e.firma en tu poder. Tú decides quién entra y con qué permiso —tu contador, un asesor por unos días, la IA que ya usas— y se lo quitas cuando quieras.
Tres minutos
El cambio de paradigma
En el Excel de tu contador, en tu correo y en un portal del SAT al que entras lo menos posible. Y para que alguien te ayude, le das tu contraseña: todo, para siempre y sin saber qué hace con ella. OpenTax es el lugar donde tu información vive contigo, y el acceso lo das tú.
Vamos a ser francos: si mañana quisieras una segunda opinión sobre tus impuestos, tendrías que pedirle tus propias facturas a tu contador, o darle tu contraseña del SAT a alguien más. Ninguna de las dos es razonable.
Cuando tu información vive contigo, el acceso deja de ser una contraseña y se vuelve un permiso: a quién, para qué y hasta cuándo. Tu contador entra con el suyo. Un asesor entra unos días, sólo a leer. Un despacho revisa tus riesgos sin que le des nada más que acceso. Y queda registrado quién entró y hasta cuándo.
OpenTax es ese lugar.
Y el permiso también se lo puedes dar a la IA que ya usas. Claude, ChatGPT o tu propio agente entran a lo mismo que ves tú: le pides una factura, le preguntas cuánto pagas, le pasas un requerimiento para entenderlo antes de llamarle a nadie.
Todo eso ya estaba en el SAT a tu nombre. Cuando vive contigo, no tienes que pedírselo a nadie.
Tu contador de siempre, un especialista para un requerimiento, un despacho para revisar riesgos, la IA para el día a día. Cada uno con su permiso; ninguno con tu contraseña.
OpenTax no presenta tu declaración ni firma por ti. Tu contador sigue siendo quien determina y responde, ahora sobre tu información y no sobre una copia.
La IA puede trabajar. El acceso lo das tú.
Si le vas a preguntar a una IA por tus impuestos, que sea sobre tus facturas reales y con un permiso que tú diste y puedes quitar. No sobre un promedio de internet ni con una contraseña prestada.
Con la IA que ya usas
Con el mismo tipo de permiso que le das a una persona, tu agente entra a tu información: pide facturas y complementos, pregunta cuánto pagas, lee un requerimiento. Y tu contador ve lo mismo.
Cada contador y despacho en OpenTax tiene un perfil con su especialidad — honorarios, rentas, RESICO — y un historial calculado de cómo trabaja. Lo contactas desde tu cuenta y le das acceso a tu RFC con el nivel que tú decidas: sólo lectura para una revisión, o completo para que lleve tus impuestos. Y se lo quitas en un clic.
Filtra por lo que haces: servicios profesionales, rentas, actividad empresarial o RESICO. Y ve sus tarifas cuando las publica.
La puntualidad en declaraciones y los expedientes completos se calculan de cómo trabaja cada contador en OpenTax. Nadie compra posición.
Sólo lectura, facturación, contador o administrador: tú eliges, y se lo quitas en el momento que decidas. Tu e.firma nunca pasa por sus manos.
Tus facturas, declaraciones y buzón se quedan en tu cuenta. El que sale pierde el acceso; el que entra lo tiene todo desde el primer día.
Cómo empezar
Sin capturar nada: OpenTax trae del SAT lo que ya existe, y desde ese momento tu información vive contigo. Cambia según tengas contador o lleves tus impuestos por tu cuenta.
Con tu correo y tu RFC. OpenTax trae del SAT tus facturas, declaraciones, constancia y buzón, y los mantiene al día. Tu e.firma se queda contigo.
Entra con su propia cuenta y el nivel que tú decides, y trabaja sobre tu información, no sobre una copia. Si un día cambias de contador, le quitas el acceso y todo se queda contigo.
Claude, ChatGPT o tu propio agente entran con el mismo tipo de permiso. Le pides facturas, le preguntas cuánto pagas, le pasas un requerimiento. Y tu contador ve lo mismo que tú.
Con tu correo y tu RFC. OpenTax trae del SAT tus facturas, declaraciones, constancia y buzón, sin que captures nada.
En tu primera sesión, con tus facturas reales. El número se mueve con cada factura que emites o recibes, con cuenta regresiva al día 17.
Subes tu sello digital una vez y facturas con plantillas. Lo que cobras igual cada mes, como la renta o una iguala, se programa y se factura solo.
OpenTax no presenta la declaración por ti: te dice cuánto y qué, y la presentas en el portal del SAT. El día que llegue algo que te rebase, invitas a un contador o a un asesor sólo para eso, con acceso de lectura, y se lo quitas al terminar.
Tu e.firma se queda en tu cuenta, cifrada, y sólo se usa para hablar con el SAT. Nadie de los que invites la tiene: cada quien entra con su propia cuenta y el permiso que le das, y queda registrado quién tuvo acceso y hasta cuándo.
Precios
Tu RFC en un solo lugar está en el plan gratis, para siempre — con tu contador adentro y timbrando por timbre. Pro suma la facturación completa, tu anual todo el año, tu equipo con roles y la conexión MCP sin tope.
Los timbres se compran aparte
Ningún plan los incluye. Compras un paquete, lo usas desde donde estés —Gratis incluido— y no caduca.
Desde $3 por timbre, y hasta $0.90 según el volumen del paquete.
Precios en pesos mexicanos, con IVA incluido. Gratis es gratis para siempre, los contadores no pagan por usar OpenTax, y se paga con tarjeta o SPEI.